JORNADAS DE PREVENCION DE RIESGOS LABORALES

JORNADAS DE PREVENCION DE RIESGOS LABORALES

La Ley 31/1995 de prevención de riesgos laborales tiene como núcleo el derecho de
los trabajadores a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo.
Este derecho de los trabajadores implica un deber del empresario de proteger a los
trabajadores frente a dichos riesgos. En cumplimiento de dicho deber de protección, el
empresario debe aplicar unos principios de acción preventiva, cuyos tres primeros son:
- Evitar los riesgos
- Evaluar los riesgos que no se pueden evitar
- Combatir los riesgos en su origen


FOREM-A

ESTO ES UN SIMULACRO DE JORNADAS DE FORMACION EN PREVENCION DE RIEGOS LABORALES.
CURSO DE FORMADOR OCUPACIONAL (FOREM-A Y EL SAE)
DE MOMENTO NO TIENE NADA QUE VER CON LA REALIDAD.
PRONTO LO SERA.

Tema 2: PONER A DISPOSICIÓN DE LOS TRABAJADORES EQUIPOS SEGUROS, ADECUADOS AL TRABAJO QUE DEBA REALIZARSE Y CONVENIENTEMENTE ADAPTADOS AL MISMO.

A la hora de elegir los equipos de trabajo, hay que considerar los siguientes factores:
Las condiciones y características específicas del trabajo.
El equipo ha de ser adecuado para el tipo de trabajo a desarrollar. Es importante
analizar el manual de instrucciones del fabricante con el fin de comprobar que el
equipo es adecuado para realizar las funciones previstas.
Los riesgos existentes para la seguridad y salud de los trabajadores en el lugar de
trabajo, y en particular, en los puestos de trabajo.
El equipo no solo ha de ser adecuado para el trabajo a realizar, además ha de poder
ejecutar su cometido en las condiciones ambientales a las que estará sometido, Por
ejemplo, si un equipo eléctrico ha de utilizarse en un emplazamiento en el que hay una
atmósfera explosiva, ha de tener un modo de protección que evite que dicho equipo
provoque la ignición de la atmósfera circundante.
Los riesgos que puedan derivarse de la presencia o utilización de dichos equipos o
agravarse por ellos.
Un equipo de trabajo puede ser adecuado para el tipo de trabajo a desarrollar, pero al
ubicarlo en un entorno específico, puede crear riesgos no tolerables. Por ejemplo, una
carretilla elevadora con motor de combustión interna trabajando en un local cerrado,
genera en la expulsión de los gases de escape una serie de contaminantes que hacen la
atmósfera irrespirable, principalmente por la presencia de monóxido de carbono.
La seguridad de los equipos
La Ley de prevención de  riesgos laborales establece  unos principios de acción
preventiva cuyos tres primeros son: evitar los riesgos, evaluar los riesgos que no se
puedan evitar y combatir los riesgos en su origen
Cuando consideramos la seguridad en  la utilización de equipos y para dar
cumplimiento al primero de los principios, la primera acción a tomar debe ser poner a
disposición de los trabajadores equipos seguros, con  lo que estamos evitando los
riesgos en el origen. Esto puede hacerse de dos formas:
a) Adquirir equipos que cumplan cualquier disposición legal o
reglamentaria que les sea de aplicación.
b) En el caso de que no exista disposición legal o reglamentaria, los equipos de
trabajo han de cumplir las disposiciones mínimas de seguridad previstas en el
Anexo I del Real Decreto 1215/1997.